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martes, 7 de mayo de 2013

Reestrenando la HIPPITIFALDI, en Ávila y Segovia.

Válvulas, asientos, casquillos, pistones, culata, juntas, bomba de gasóleo  motor de arranque, alternador, relés, calentadores, segmentos, etc..,  Todo nuevo para que la Hippitifaldi eche a andar, muchas horas de taller y esperando piezas de Alemania para al fin verla rodar.

Pasar la ITV era otra tarea pendiente, pero fue una prueba superada con mucho éxito, pues hasta los propios operarios me felicitaron por el estado del vehículo que este año cumplirá 30 años.

Sabemos que a un 1.6d no se le puede pedir mucho, pero si el motor está tocado la desesperación puede ser mayor, sobre todo en las grandes pendientes. Antes de reparar el motor, sin apenas compresión, era misión imposible no ir detrás de todos los camiones que nos encontrábamos por la carretera, y que estos incluso muchas veces nos adelantaran. Al menos ahora, a pesar de ser un motor lento, marcha con mas alegría y sobre todo fiabilidad.

Lo primero era adaptarla para el nuevo huésped  mi bebe de 9 meses el cual necesitaba un cinturón de seguridad en la parte trasera para poder poner su sillita. Y esto os lo cuento en otro post.

Una vez montado, visitamos Ávila y algún pueblo de la Provincia de Segovia, siendo un viaje ameno y entretenido, a pesar de que al bebe el ruido del motor lo relaja tanto que se duerme con solo arrancar.

La próxima ya será para pasar la noche, cosa que estamos deseando mi supercopilota, el bebe y yo.