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lunes, 28 de enero de 2013

Entre castillos por España en autocaravana


 Beatriz Hidalgo,   fuente http://hidalgocaravaning.com 



Viajar al extranjero siempre es una experiencia inolvidable, pero los rincones que existen dentro de nuestras fronteras, en nuestros propios municipios, parques y caminos son tan ingentes como desconocidos y bellos. Coca, Cuellar, Peñafiel, Urrez, Uclés… Municipios del interior que nada tienen que envidiar a las grandes ciudades si buscamos disfrutar de la naturaleza, los paisajes, las pequeñas localidades históricas, lo autóctono y las viejas costumbres.
Esta es la experiencia que José Carlos Ruiz (Ceuta, 54 años) vivió junto a su mujer, Carmen Hidalgo (54 años), durante el pasado mes de mayo, a bordo de una Dethleffs Esprit. Doce días de viaje en el que el matrimonio ceutí descubriría la riqueza del interior del país. “España es preciosa; alberga sitios que ni nos imaginamos que existen, y la gente es encantadora. Vivimos una experiencia totalmente satisfactoria, en todos los sentidos”.
De Ceuta a Algeciras y, de allí, a La Línea de la Concepción, donde les esperaba su segunda casa. Así iniciaban el viaje, uno más de entre los muchos que han realizado José Carlos y Carmen a bordo de su autocaravana. “Llevo viajando en autocaravana diez años, y me gusta viajar en ella, porque me da una libertad que no me da otro medio de viajar, además de poder llevar encima todo lo que necesitamos”. Tras comprar las provisiones necesarias para el viaje, se dirigieron hacia el interior de España por la archiconocida Ruta de la Plata. La riqueza histórica, arquitectónica, natural y cultural que ofrecen las villas y pueblos de esta ruta, desde Sevilla a Gijón, no dejan indiferente a nadie. La primera parada sería el municipio extremeño de Zafra, en la que, gracias a los restos conservados, el turista pasa de la época judía a la cristiana y musulmana en tan sólo un paseo.
Decidieron pernoctar allí para, al día siguiente, continuar el viaje en dirección a Coca (Segovia), donde descubrieron una de las bellezas arquitectónicas más impactantes del país: el Castillo de Coca, impresionante fortificación que data del siglo XV. Considerada una de las joyas de la arquitectura gótico-mudéjar española, el castillo de Coca se erige de forma original e imaginativa sobre un ancho y profundo foso, ofreciendo al visitante historia en cada uno de sus rincones. Tras disfrutar del Castillo así como de los alrededores, el matrimonio ceutí ponía rumbo hacia Cuellar (Segovia), donde en un primer momento pararon con la idea de pernoctar, pero al estar el área de servicio pegada a la carretera, decidieron seguir hasta Peñafiel (Valladolid), donde pernoctaron a pies del castillo que visitarían al día siguiente.
Y es que si hay un punto de unión entre las localidades visitadas son, sin duda, sus castillos. Y así comenzaba su tercer día de viaje, disfrutando de la famosa Plaza del Coso, del Convento y la Iglesia de San Pablo. Un maravilloso recorrido por Peñafiel, conocido por su  vino y las posibilidades que éste ofrece (enoturismo, visitas guiadas a bodegas, vinoterapia, etc.) y por su Castillo, el cual alberga el Museo Provincial del Vino.
“De camino a nuestro próximo destino, decidimos parar en Aranda del Duero, para degustar las famosas morcillas de Aranda, además de unas costillas de cordero lechal y un buen lechazo.” Su viaje continuaría hasta Urrez (Burgos), donde pasarían un par de días para participar en la II Kedada Cicloturista del municipio, y en la que compartirían experiencia junto a Induráin y Beloki, además de asistir a la romería que se celebraba en el pueblo.
Tras un fin de semana junto a amigos y conocidos, José Carlos y Carmen partirían hacia Uclés (Cuenca), donde se encontrarían con los que serían sus compañeros de viaje durante los próximos días: Javier y Vega de Pamplona, y Juan, Carmen, Félix y Angelines de Toledo. Una vez allí, pernoctaron en el área para autocaravanas del municipio para, al día siguiente, visitar el monasterio de Uclés, considerado El Escorial de La Mancha y declarado Monumento Nacional.
El grupo de amigos y viajeros continuaron su viaje hasta Belmonte (Cuenca), donde pasarían la noche. “Una de las mejores cosas que te ofrece viajar en autocaravana en grupo es disfrutar de la convivencia con los otros autocaravanistas, poder comer juntos, charlar en las sobremesas, visitar los pueblos… Durante las noches preparábamos una cena conjunta y charlábamos de lo que había deparado el día”.
Al día siguiente visitarían el castillo de Belmonte. “Mereció la pena, ya que es muy bonito; llevaba más de dos años cerrado para su restauración. Es famoso, entre otras cosas, por haber sido el protagonista de varias películas, como  por ejemplo El Cid”. Continuaría su rumbo hacia Alarcón (Cuenca), precioso pueblo que se sitúa en un promontorio, encima del rio Juzcar y considerado Conjunto Histórico Artístico. “Una vez allí, aparcamos las autocaravanas  y nos fuimos a visitar el pueblo, con su famoso castillo, convertido hoy en parador de turismo, así como la iglesia de Santo Domingo de Silos y la plaza del ayuntamiento”.
Al día siguiente llegarían hasta Cuenca capital, donde pasearon por sus calles antes de dirigirse a una zona de picnic, conocida como Área recreativa El Chantre, donde el grupo decidió cenar y pernoctar. “Más tarde nos llegaría una multa por acampar, la cual hemos recurrido porque en ningún momento acampamos, sino que pernoctamos; y estamos a la espera del recurso”.
Durante la mañana siguiente visitarían aquello que les faltaba por descubrir de Cuenca. “La policía incluso paró el tráfico para que las cuatro autocaravanas que íbamos pudiéramos dar la vuelta, ya que nos habíamos equivocado”. Por la tarde disfrutarían de Las Lagunas de Cañada del Hoyo, un conjunto de cinco lagunas y dos  lagunillos. “Nosotros visitamos la Laguna de la Gitana, famosa porque durante una semana al año, cambia de color, pasando del color azul verdoso al azul blanquecino; también visitamos la laguna Tejo, que es la más grande de todas”. Continuaron el viaje hacia el Campo de Criptana (Ciudad Real) para disfrutar de sus famosos molinos de viento. “Estuvimos un buen rato paseando entre ellos y viendo cómo anochecía, rodeados de molinos iluminados. La verdad que el espectáculo es precioso”.
Llegarían hasta el área para autocaravanas de Alcázar de San Juan (Ciudad Real) para pernoctar. El final del viaje se acercaba, pero antes visitaron este pequeño municipio manchego, donde finalmente se despidieron para emprender el camino de vuelta a casa. No era un adiós, sino más bien, un ¡hasta luego!